En el 2002, el concejal de Urbanismo y Medio Ambiente del Partido Popular, el mismo que ahora va de número 2 en Ciudadanos, presentó un proyecto de Campo de Golf en el Parque del Este. 

Del año 2002 es este artículo que copiamos. Prácticamente lo que valía entonces, vale ahora.

En Tres Cantos (Madrid) existe un parque público sobre el que se cierne una grave amenaza, social y ambiental. Se trata del Parque Público del Este, amenazado de desaparición por el proyecto promovido por el Ayuntamiento de Tres Cantos, que consiste en sustituir este espacio verde público y de gran riqueza biológica por un Campo de Golf, de titularidad municipal.

La importancia social del parque radica en el hecho de ser un espacio verde público, para uso y disfrute de todos los ciudadanos sin que, por supuesto, tenga que pagarse una entrada o abono para acceder a él. El Campo de Golf sería de titularidad municipal, y cedería su explotación a una empresa privada, para la cual, evidentemente, supone un negocio. El hecho de privatizar un espacio público tan emblemático como es un parque supone ya una clara amenaza al bienestar, no sólo de los ciudadanos de Tres Cantos, también de toda la Comunidad de Madrid, si no a más alto nivel aún, como se puede deducir por las razones ambientales que detallamos más abajo. La pérdida de este Parque Público, sustituido en su totalidad por el campo de golf, sería incompatible con lo estipulado en el PRUG (Plan Rector de Uso y Gestión) del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, así como en las Ordenanzas Municipales, que determinan que los usos deportivos no pueden sustituir al uso esencial como Parque Público. No existe, actualmente, demanda social suficiente de dicho deporte, ni club de golf, en Tres Cantos, aunque suponemos que la intención del consistorio es, precisamente, fomentar entre los vecinos la popularidad de este deporte, por otra parte, manifiestamente elitista, caro y derrochador de recursos. Además hay 24 campos de golf en Madrid, dos en Alcobendas y uno en S. Sebastián de los Reyes, pueblos limítrofes y se está construyendo el Centro Nacional de Golf a escasos 10 Km, también pegado al Monte del Pardo (Fuencarral). Y rondan la decena los proyectados en otros pueblos de la Comunidad. Por otra parte, si el proyecto no fuese rentable y se abandonara, la recuperación de la zona y sus valores sería imposible y aparecería entonces la especulación urbanística. Varias asociaciones solicitaron que se realizara una consulta popular mediante la recogida de firmas, que llegaron a 5.655, el 20 % del censo electoral de Tres Cantos, y que, según el Estatuto de Participación Ciudadana de Tres Cantos, es suficiente para convocarla. Aún así fue denegada por el Ayuntamiento. Estas organizaciones ciudadanas formaron la “Plataforma Pro Zonas Verdes Públicas (No al campo de golf)”, desarrollando, además de acciones informativas, otras de carácter legal.
La importancia ambiental del parque se puede resumir en las siguientes consideraciones:

- Forma parte del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares que además está declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco desde el año 1992, Lugar de Interés Comunitario, Hábitat de la Red Natura 2000.

- El proyecto invade la zona de policía (de servidumbre pública) del Arroyo del Fresno, terreno declarado Suelo No Urbanizable Especialmente Protegido por el Planeamiento Urbanístico de la Comunidad de Madrid.

- El parque es un encinar carpetano en clara regeneración Hoy se contabilizan más de 2000 encinas de diversos portes.
- Posee una amplia diversidad biológica. Constituye una zona tampón (para expansión de especies y zona de transición entre zonas protegidas y áreas urbanas) del Monte de Viñuelas, espacio de importancia altísima y ZEPA (Zona de Especial interés Para las Aves), y es ocupado, lógicamente, por numerosas especies animales del espacio natural contiguo, dónde habitan varias parejas de Águila Imperial. Hay que añadir que se citan tres especies de insectos protegidos (Zerintyia rumina, Cerambyx cerdo y Euphydrias desfontainii), así como un buen número de plantas endémicas y de interés, objeto de algún grado de protección legal.

- El Parque del Este está siendo utilizado como fuente de datos genéticos en la investigación que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) desarrolla en Botánica.

- La ausencia de actuaciones de la administración (ya que debería haber protegido especialmente este parque hace tiempo) ha venido siendo suplida por la acción vecinal, realizando plantaciones populares de árboles autóctonos, y asociativa, ARBA (Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono) tiene un aula de naturaleza y vivero y viene desarrollando periódicamente repoblaciones en el parque, desde su creación. No en vano se llevan plantados en este parque, en los tres últimos años, más de trescientos árboles de diversas especies autóctonas, así como varios millares de semillas de plantas arbustivas, subarbustivas, y de herbáceas.

- Con la construcción del Campo de Golf se produciría la destrucción del suelo. Se sustituiría un área cercana a los 400.000 m2 por un acolchado que permita la instalación de césped. Desaparece una cantidad ingente de seres vivos del suelo, plantas y animales que viven vinculados a éstas (pérdida de diversidad). Además, la erosión consiguiente al movimiento de tierras sería inevitable. Ello va en contra de las principales medidas contra la erosión propuestas por la Unión Europea.

- Se producirían también otras agresiones medioambientales como eliminación de arbolado existente, plantación de especies no autóctonas, circulación de vehículos, iluminación nocturna, edificación de 6.000 m2 y aparcamientos, vallado del lugar, contaminación por pesticidas, herbicidas y abonos químicos con la consiguiente infiltración de elementos nocivos sobre el acuífero así como la afectación directa a especies animales y vegetales.

- De poder ser utilizada el agua de la EDAR (Estación Depuradora de Aguas Residuales) de Tres Cantos para el riego del césped, se sustraería la mayor parte del caudal del Arroyo del Fresno, más abajo llamado de Viñuelas, que riega la ZEPA, dejando a ésta “seca”, sin el mínimo caudal ecológico. No obstante, existen estudios realizados en la Universidad Autónoma de Madrid que demuestran que el agua de la depuradora, que es la que se pretende utilizar para regar el campo de golf, no es apta para el riego por contener metales pesados. Se extraería entonces del Acuífero 14 de Madrid, ya sobreexplotado, un volumen de agua similar al consumido por la ciudad en un año (14.000 m3 por Ha.).

- Existe un Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto de Campo de Golf en Tres Cantos, elaborado en la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de Madrid que dictamina la inviabilidad de dicho proyecto. Este informe tuvo la consiguiente difusión en la prensa nacional (El País, 23-6-2002) y local (Página Norte, 4-7-2002).

Son, claramente, muchos los factores negativos que incorpora este polémico proyecto como para que se obvien. Acogiéndonos a uno de ellos, de máxima importancia para la vida, el agua, hemos de admitir que es un recurso vital que no podemos emplear para un uso recreativo de forma tan generosa, máxime cuándo las investigaciones auguran un descenso importante de este recurso en el futuro debido al cambio climático, peor aún en un país con un problema de desertización preocupante. Es, como poco contradictorio, permitir estos gastos ingentes de agua, y a la vez emplear cuantiosos fondos públicos en campañas de ahorro de la misma, en la construcción de infraestructuras, en medidas de control para los edificios, etc.

Este proyecto constituye un perverso ejemplo de las actuaciones de la Administración que están proliferando últimamente, con los argumentos de promover el turismo, generar empleo, fomentar el deporte y adquirir prestigio, en lugar de educar en un uso responsable de los recursos y preocuparse en la protección de los ecosistemas y espacios naturales que son los que, en realidad, aseguran nuestro futuro.

Fuente:

Artículo de Carlos Martín de ARBA (Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono) con extractos del documento “Proyecto Parque de la Regeneración del Encinar Carpetano” de Antonio Cabrera de ARBA.